La Luna Escarlata

Todo está dentro de ti


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ATRÉVETE A SER QUIEN YA ERES…

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Todos necesitamos en mayor o menor medida “ser vistos”.

Cuando éramos muy, muy pequeños, todas las personas de alrededor

nos parecían enormes y eso creaba en nosotros un miedo instintivo:

literalmente “miedo a ser arrollados y pisoteados”.

Muy prosaico,  muy primitivo, pero perfectamente real y comprensible.

Y ese miedo físico acaba transformándose en un miedo psicológico…

Pasamos de la necesidad de “ser visto” a la necesidad de “ser reconocido”.

Ya no nos vale que únicamente no nos arrollen físicamente,

ahora precisamos que no nos lleven por delante emocionalmente.

Pero el ser humano en su voracidad evolutiva no deja que esto acabe aquí,

pues ese nuevo miedo psicológico lo acaba convirtiendo en un miedo espiritual.

Del “ser reconocido” a la nueva e imperiosa necesidad: “SER AMADO”.

Amados por los demás, por la vida, por la existencia, por nosotros mismos, pero amados.

Y ese miedo a no ser amado lleva al niño a inventarse personajes

(a esa edad torpemente aun, pero tiempo tendrá de ir refinándose)

y disfraces, pues siente que de esa manera será más digno del amor que pretende.

Pero no es verdad,  sólo siendo nosotros mismos basta.

Reconoce tu valía, tu hermosura, tu derecho a un lugar en el mundo,

expresándolo tan claro y tal alto como puedas para después

seguir sin miedo (o a veces con temor) la voz de tu corazón.

Siendo tú, sin que te acucie la necesidad de cambiar,

percibiéndote (porque es verdad)  perfecto en ese momento,

fluyendo con  la experiencia hasta convertirte en ella.

Y no importará si ganas o pierdes,

lo realmente esencial será cuanto de auténtico haya tenido el momento

y lo honest@ que hayas sido contigo.

Ganes o pierdas, aciertes o yerres,

no habrás entregado tu experiencia y energía a un personaje inventado,

se la habrás dado a tu verdad y a quien en esencia eres y siempre has sido.

Atrévete pues a ser quien ya eres y vivirás milagros.

¡Y el Amor aparece!