La Luna Escarlata

Todo está dentro de ti


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BALADA PARA UNA REINA DE PICAS (Del relato SWEET DARK BLACK) Capítulo 5

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Cambio de planes. Ella sabe que estoy vivo y eso lo cambia todo. América aún no ha tenido tiempo de relacionarme con Mary Boom y mucho menos saber que llevo varios días en su casa. El café de la calle 13 ya no era lo más indicado. No podía arriesgarme a que Charlton y América estuvieran por allí. Esto es entre Ella y yo. La discreción de la casa de Mary Boom es perfecta.

La recogerá en el café como estaba acordado y vendrán aquí para ultimar la contratación del trabajito que Ella y Charlton deben hacer. Y aquí estoy yo, sentado confortablemente en un sillón frente a la puerta.

Pero mi sensación es agridulce. Definitivamente ya marco a Mary Boom frente a ellos, será proscrita, pero n siquiera eso me frena. Sigo pensando sólo en mí… Qué coño, hace tiempo que perdí mi corazón y ahora no es momento de recuperarlo.

Percibo que está cerca porque se me agita el corazón. Cierro los ojos y me concentro. Pienso en la mano que me toca jugar y recuerdo la regla número de uno del póquer: LA RECOMPENSA HA DE SER SIEMPRE MÁS ALTA QUE EL RIESGO…

Se oye la puerta. La abren… Ella pasa primero. Y me ve…

Ni siquiera el más mínimo parpadeo. Controla hasta el brillo de sus indescifrables ojos negros. Eres buena nena. Pero desde aquí puedo escuchar como se te acelera el corazón. Ni siquiera alguien como Ella puede controlar eso. Y para mí es una melodía. El cañón de la pistola de Mary Boom sintiéndolo en su espalda le hace desistir siquiera de girarse.

Sólo me mira. Y sonríe sin mover los labios. Esa es mi chica.

.- Mary Boom, no le tomes a cuenta su aparente frialdad. Quizá la efusividad no sea el mayor de sus encantos. Pero sé que te alegras de verme nena, aunque quizá no tanto como yo de verte a ti.

.- Tu cacareo no va a hacerte más atractivo Frank. Guárdate tu arrogancia para esas mujeres impresionables con las que parece que últimamente te rodeas. Y no va por ti eh, Mary… “Poom”, así se dice?

.- Uy, aquí tienen artillería… Bueno, yo mejor me voy, no sea que se escape alguna bala. Os dejo tortolitos.

Imprevisible y tierna Mary Boom.

De nuevo, cara a cara. Ella y yo. No puedo con sus ojos…

.- ¿De dónde has sacado esa periquita Frank? Tus gustos parecen ser cada vez más exóticos nene. Muy hábil el utilizarla como cebo… debe ser para lo único que valga la pobre.

La primera, directa al cielo de la boca. Sabe que quien da primero da dos veces.

.- Deberías ser más considerada con quien has pegados tres tiros y te está encañonando.

.- Debería, pero no quiero. Sencillamente es que no vas a disparar. Aprende nene, si amenazas haz al menos un corte, si no nadie te tomará en serio. Un poquito de elegancia.

La segunda, detrás de las orejas. Sabe que si das dos, das tres.

Y sigo sin poder con sus ojos…

Me remata.

.- Se te nota demasiado que te gustan mis ojos Frank. Te estás aflojando y eso es algo que ahora no te puedes permitir… ¿Es esa la vocecita que escuchas en tu cabeza? Jajajaja…

Te echo de menos Mary Boom.

Pero tiene razón, me estoy aflojando. Debo remontar, pero no me da respiro.

.- Y ahora que ya ha quedado claro que no vas a disparar, lo que me tengas que decir rapidito, tengo otros asuntos. Charlton me espera.

.- Ah, por Charlton no te preocupes. Si se porta bien le subiremos al asiento de atrás del coche y le daremos unas palomitas.

.- Deberías respetarle más, cuentas con el dudoso honor de ser el primero en su lista.

.- Listas mejores que la suya las he visto en el colmado de la calle 11 nena.

Lo disimula, pero está riendo, lo veo en esos ojos en los que tiendo a perderme con demasiada frecuencia últimamente. Guardo la pistola. Ahora es el momento.

.- Podría haberte matado antes de que supieses que seguía vivo. Y si no lo hice fue porque hay asuntos entre tú y yo que aún están inconclusos. Por ejemplo por qué me pegaste tres tiros. Lo que te hice no es suficiente motivo.

.- Tengo mis secretos.

.- Y sabes que mientras no los descifre estás a salvo de mí. Y juegas con esto. Pero nada se puede ocultar eternamente, ni siquiera una Reina de Picas como tú.

Yo no estoy seguro a lo que me refiero, pero ella sí… Y sé que observando sus ojos de gata acabaré descubriéndolo. Es mujer y hasta alguien como ella no puede esconder todas sus emociones. Me mira los labios. Vamos bien nena.

Ahora.

.- Mírame bien. Ahora aparcaremos nuestras cuentas pendientes, no es tiempo de luchar entre nosotros, tenemos un nuevo compañero de baile…

.- ¿A qué te refieres?

.- Gente de Kalvin viene a por ti. Aún no saben que yo sigo vivo, pero acabarán sabiéndolo, lo cual dice que también vendrán a por mí. Claro, no?

Suena jodidamente convincente. Se lo va a tragar. Lo sé porque sigue mirando mis labios.

.- ¿Aliarme contigo? Aunque me volviera repentinamente loca y aceptara, sabes que Charlton no lo toleraría.

.- Charlton hará exactamente lo que tú quieras que haga, ambos lo sabemos. Cuando todo esto acabe arreglaremos cuentas entre todos. ¿Qué dices?

Dos segundos y no ha contestado. Suficiente.

.- Puede ser divertido…

Sería perfecto si el mundo no fuera tan imperfecto

.- Y la verdad es que hasta me apetece… Pero pondré sólo una condición.

.- Dispara.

.- Quiero muerta a la estúpida esa de Mary Boom. La mataría yo misma dándole un susto, pero me parece algo más interesante que lo hagas tú…Más sexy… Frank, quiero el cadáver fresco de esa fulana en el callejón del garito de la calle 23. Mañana por la noche. Este es el trato. Lo tomas o lo dejas.

Siempre jugó fuerte, pero no deja de sorprenderme su dulce perversa oscuridad…

Dulce negro oscuro.

Dos segundos y no contesto. Suficiente.

Ella y yo nos entendemos, en lo que escondemos más que en lo que mostramos. Creo que es una de las razones por las que me atrae tanto. Pero no es ahora momento de tangos. No me debo aflojar. Ahora no.

.- Bien. Me tomaría un whisky o dos contigo Frank, ando algo seca, pero Charlton espera impaciente las noticias de esta entrevista. No se va a decepcionar.

Justo entra Mary Boom.

.- ¿Qué tal parejita? ¿Lo habéis pasado bien?

.- Bye Frank.

Definitivamente no hay mayor desprecio que no hacer aprecio.

Pasa junto a Mary Boom y se encara frente a sus ojos.

.- Escucha Mary Ploof…Tic tac, tic tac, tic tac.

Se gira a mí.

.- Mañana Frank.

Cierra la puerta riéndose.

El mismo estruendo que se provoca cuando se cierran las puertas del corazón.

.- Necesitas un trago, verdad Frank?

Dulce y atenta Mary Boom.

Y mientras la veo preparar las copas me pregunto en qué momento me convertí en el tipo que ahora soy y que está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que quiere. Supongo que no quiero verlo.

.- Vuelvo a sentir tu peso Frank…

.- Todo está bien Mary Boom. Se ha ido sintiendo lo que yo quería que sintiera, el principio del plan lo ha tragado. Simplemente es que una carta que no debería haber salido se ha colado en la mano. Sólo debo pensar.

Sí, inocente Mary Boom.

Hasta dónde soy capaz de llegar…

Reconozco que me has ganado la primera mano nena…

Miro a Mary Boom sonreírme mientras bebe.

Y no me parece justo.

CONTINUARÁ……..

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EL RETORNO DE FRANK (Del relato SWEET DARK BLACK (dulce negro oscuro) by Lottar) Capítulo 2.

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La he palmado, hace unas horas, en aquella solitaria calle mientras le miraba a ella entre los ojos para finalmente acabar volándome la tapa de los sesos.

Último telón. Mi último farol.

Me gusta el final, creo que le quedó claro que a mi manera la quería. Pero me deja un regusto amargo, como de misión inconclusa. No puede ser que la palme con un paquete de Luckie casi entero en el bolsillo. Perra vida y perra muerte. Dejé cosas sin hacer. Pero ya es tarde.

No sé dónde pelotas estoy ahora. Yo esperaba luces y coros como aquellos a los que me llevaba mi vieja cuando era niño en la capilla de la calle 54. Aunque luego me fueran a mandar al carajo de allí, pero por lo menos un poco de jodido reconocimiento por haber aguantado la mierda de vida y las cabronadas que se viven allá abajo, hubiera sido al menos tener un puto detalle. Nada. Sólo silencio, un silencio tan abrumador que no acierto a comprender. Y oscuridad.

Dulce negro oscuro…

Como el chocolate puro. En mis labios. Y en mi corazón.

Es extraño, porque siento como si aún tuviera cuerpo, pero de humo, sin densidad.

Y puedo pensar. Y creo que esto es lo peor, porque además creo escuchar voces, muy lejanas, como si vinieran del infinito. Y todavía hay algo peor, creo que son todas las mujeres de mi vida, chismorreando entre ellas, sobre mí…..¡ A tomar por el culo el mito!

Pero también escucho a mis enemigos, a todas esas víctimas que masacré, no siempre por dinero, aunque esto lo veo justificable, si no por cualquier cosa, como una mano perdida en una partida de póquer. Y no sólo hablo de asesinar, que bien se puede matar a alguien sin quitar le la vida. Pero a ellos no les temo. Donde estoy no me pueden alcanzar. ¿O sí?

Joder, vaya mierda la muerte! Con razón nadie quiere palmarla.

Sí, una putada..

Y sabes además que me da por culo? Que el viento se llevara mi sombrero. Joder, que no se vivir sin sombrero. Cagaba con él, me duchaba con él, hasta follaba con él, pero ellas les gustaba. Les parecía sexi..Bueno y qué coño, y porque cada vez tengo menos pelo.

Es curioso. Algo no me deja hablar en pasado, supongo que es que no me resigno a que he muerto, pero palmarla, de verdad que no me importa tanto como esta sensación de vacío en las tripas de haber dejado asuntos sin cerrar. Bueno eso o que el vacío son los tiros que me reventaron. Yo qué sé. Aquí todo es confuso y estoy empezando a ponerme nervioso. Y ni un puto trago desde el último whisky que me tome con ella, cuando amarnos quizá no hubiera sido tan imposible, ni tampoco quizá tan conveniente.

Me acuerdo del tarado de Kalvin. Creo que podríamos haber sido amigos si ella no se hubiera interpuesto. Pero tú la querías y yo quería quererla. Y si no acabé antes contigo fue porque vivíamos de costa a costa y me daba pereza. O quizá es que nunca quise realmente cagarte. Da igual, ella nos liquidó a los dos. Pero joder! No puedo resignarme a estar muerto, algo no me deja. No aún. Siento que me quedan manos por jugar. Quizá las cosas no son lo que parecen. Lo he visto muchas veces.

Siento frío, de ese que casi no te deja aliento que evaporar, de ese que te asfixia cristalizándote la mirada. Creo que es el mismo frío que sentía estando vivo… Supongo que por eso me atraían tanto los asuntos calientes, una excitante mujer, un amargo trago de whisky, un cigarro, una partida de póquer de madrugada, una buena pelea, un negro crimen… A ser posible por este orden y en la misma noche. Y por supuesto un café cargado.

Me vienen recuerdos. Pero no los quiero recibir. No los puedo afrontar sin una botella y mi mechero para los Luckies. Y sin mi sombrero… por qué buscaba esconderme detrás de un sombrero? Supongo que en determinados momentos sentí la fragilidad de mostrar algo de mi interior que ni yo mismo aceptaba. Y ahora puedo sentirlo, pero no quiero verlo…

Busco en mi mente sensaciones más poderosas que esta que anulen e intercepten la puta bala envenenada que mi inconsciente me está lanzando.

Y viene ella a mi rescate. Bravo nena.

Y vuelvo a sentir sus labios en los míos, devorando con sus ansias la promesa de las mías, jugando con lujuria a que me crea que me ama y que yo también la amo. Pero como soy un canalla también recuerdo a todas ellas, a todas esas increíbles mujeres que se afiliaron al club de los besos perdidos de Frank. Creo que no amé a ninguna y que también a todas las amé. Qué ironía. Pero no soy nada fiel, ninguno de aquellos besos son los que más echo de menos.

Echo más de menos aquellos que debí dar y nunca di, que son más que los que he dado.

Vuelvo a aflojarme, como justo antes de palmarla. No me gusta. Siento sueño, un sueño muy oscuro, casi denso.

Dulce sangre negra, negra oscura.

Cada vez más oscuridad, es como morirme estando muerto. No pasa nada por reconocerlo, he sido un canalla, un seductor sin escrúpulos, un estafador, un libertino cínico, un tramposo, un criminal. Y quizá también una victima. Aunque sólo pensé en mí. Un hijo de la gran puta vamos.

Dolor, dolor negro, negro oscuro.

Esto sí que es morir porque hasta el recuerdo de ella se va alejando. Todo se aleja de todo. Soledad absoluta. Siento temor. Quizá un miedo similar al que le he hecho sentir a tanta gente, ese que veía en sus ojos cada vez que les jodía, de alguna manera. Y ahora ese mismo miedo que provoqué lo estoy sintiendo yo, porque no sé adónde voy.

Y también me parece justo…